¿Te sientes un poco intimidada en cuanto a cómo comenzar la conversación? No eres la única en sentirte así.
En el 2006, Kidshealth.org hizo una encuesta a 5,000 madres de la que se dedujo que solo 80% de ellas opinaron que se sentían algo preparadas para hablar sobre el ciclo menstrual con sus hijas.
Y solo 25% de aproximadamente 11,000 jovencitas que completaron la encuesta afirmaron sentirse cómodas al hablar con sus madres sobre la pubertad. ¡Es hora de comenzar a hablar!
A continuación les damos algunas ideas de por qué están notando estos cambios:
Primero y como ustedes ya sabrán,
todo comienza con nuestras hormonas. Para las jovencitas, todo el proceso de la pubertad comienza entre los 8 y los 13 años de edad, cuando la glándula pituitaria envía una señal a los ovarios para comenzar a producir estrógeno.1
El estrógeno hace que se formen los senos, que se ensanchen las caderas y causa un aumento en el interés por los varones.
La testosterona (sí, aun las mujeres la tienen) de las glándulas adrenales causa el crecimiento del vello púbico y estimula el sebo en la piel, que puede atrapar la bacteria normal de la piel y resultar en poros tapados y acné.2
Y eso no es todo.
Una reducción dramática en los niveles de la hormona durante los días previos a la menstruación puede resultar en bajos niveles de serotonina, el neurotransmisor que promueve un sentido de calma y bienestar. Estos cambios pueden causar causar emociones descontroladas, poca capacidad de juicio y un control de impulsos inadecuado2 (por ej., un ir y venir de situaciones dramáticas).
Estas son solamente unas pocas sugerencias para ayudar a darte más confianza y comenzar a prepararte. Recuerda que no se trata de tener una conversación monumental.
En su lugar, está dispuesta a mantener muchas conversaciones pero más cortas. Lo más importante para ti como madre es estar al alcance de tu hija como una fuente confiable de información.
También querrás tener a mano algunas toallas y pantiliners Always para que ella esté preparada en la casa o en la escuela.
Ayúdala a entender los productos para el cuidado femenino, guarda algunos en el baño y haz que lleve algunos en su bolsa o en un bolsillo de la mochila.
Te deseamos buena suerte para ayudar a tu hija a navegar por los desafíos con que se encontrará en la etapa de la pubertad y los primeros años de su vida adulta.
Puede llegar a crisparte los nervios, pero si pasas esa etapa inicial difícil, es posible que hasta cree una relación más estrecha entre ustedes.