Conversación sobre la pubertad con tu hija

Conversación sobre la pubertad

Cuando las niñas entran en la pubertad, ellas pueden sentirse apenadas o avergonzadas de hablar sobre los cambios por los que están pasando, incluso aunque estén desesperadas por compartir sus sentimientos o hacer preguntas. Es importante hacerle saber a tu hija que siempre estás disponible para hablar y que te interesa crear oportunidades que promuevan estas conversaciones.
Sin embargo, puede haber momentos en los que ella simplemente no quiera discutir algunas cosas contigo. Estos momentos de tensión son normales. Trata de no tomar esto como algo personal (recuerda, las emociones de tu hija están cambiando constantemente en este momento). Más bien, aliéntala para que se acerque a otros adultos: su padre, abuelos, padrastros, nanas, maestros si tiene necesidad de hablar acerca de su crecimiento con alguien que no seas tú. Dile que esto no lastimará tus sentimientos (aunque, a decir verdad, sí lo hará un poco), porque lo que tú realmente deseas es que ella encuentre el apoyo que necesita.
Aquí encontrarás información que te ayudará a hablar con tu hija sobre cómo ampliar su sistema de apoyo. A continuación encontrarás temas útiles e información práctica que puedes usar como un "guión" o como una forma de iniciar una conversación.

Busca la ayuda de personas adultas

Es preferible que hables de estos temas con un adulto; es posible que alguien de tu misma edad no tenga la información correcta, aunque piense que la tiene. Es importante que obtengas las respuestas correctas a tus preguntas.
Se necesita valor porque te puedes sentir incómoda y apenada al hablar sobre esto. Esto es perfectamente normal. Pero no permitas que esto te detenga, porque hablar sobre lo que sientes (ya sea miedo, preocupación, felicidad o confusión) con un adulto que te quiere es un gran alivio.

Amigos, parientes y otros adultos que te quieren

Busca un adulto con quien te sientas cómoda: tu padre, un padrastro o madrastra, abuelo o abuela, tía o hermana mayor. Otras personas pueden ser una maestra, la enfermera escolar, tu médico o tal vez una amiga de tu mamá con quien te resulte fácil hablar.

Elige el momento perfecto

Una vez que decidas con quién te gustaría hablar, no temas acercarte, por el contrario, encuentra el momento para hacerlo. Los adultos parecen estar siempre ocupados, y probablemente lo están, pero con decirles simplemente que te gustaría hablar, ellos dejarán lo que están haciendo por ti.
Por ejemplo, te puedes acercar a esa persona y decirle: "Hay algo sobre lo que quisiera hablar contigo cuando tengas tiempo". De esta forma no estarás posponiendo una y otra vez la conversación. También puedes enviar a esa persona una nota o un correo electrónico diciendo que te gustaría conversar con él o ella.
Tal vez desees escribir tus preguntas antes de tener la conversación. De esta forma no olvidarás nada de lo que deseas hablar. Trata de no estar demasiado nerviosa (claro, es más fácil decirlo que hacerlo). Es cierto que será un gran alivio hablar de lo que tienes en mente.

Lee algo por tu cuenta

Una buena forma de prepararte para la conversación es hacer un poco de investigación. Para poder elegir lo correcto es bueno elegir de una forma informada. Aquí encontrarás algunos recursos que puedes consultar cuando tengas preguntas:

  • Marca este sitio web como favorito y consulta los vínculos para obtener información sobre temas específicos.
  • Consulta http://www.girlology.com para obtener más información.